Se va. Se acabó. No hay marcha atrás, ya solo podemos mirar hacia el futuro. El 2015 se está marchando. Un año muy heterogéneo, momentos felices, momentos tristes, nostálgicos, rabiosos, románticos, relajados, vagos e incluso ansiosos. Creo que durante todo el año hay sentimientos que van de la mano en todas las personas. En mi año he tenido una mezcla que jamás me hubiese esperado y es cierto que he aprendido muchas cosas. Ha sido un año difícil, pero siempre con la frente en alto. Muchos sueños cumplidos y muchos más por cumplir. Existen momentos de desesperación, de llanto. Momentos en los que no puedes respirar, en los que no puedes parar de llorar. Pensar y sentir que no tienes valor para nadie. Y estos son los momentos que te das cuenta que personas están ahí, a tu lado, y de quienes no. Y posiblemente te sorprenderás. Te sorprenderás porque personas que pensabas que siempre estarían simplemente desaparecen, y otras que ni pensaste aparecen a tu lado, dejándote llora...