Quizá no todo en la vida este basado en pensar y actuar, a veces es mejor sentir y dejarnos llevar. Luchar por lo que se quiere, recordar a la vida que seguimos aquí, viviendo, sonriendo a pesar de las adversidades, intentando superarlo todo, buscando ese rayito de luz que nos guíe a través del difícil sendero de la vida. Pero cuando lo encuentras, oh, no se puede explicar la sensación que se siente, no se puede explicar lo vivos que llegamos a estar entonces, la fuerza que encontramos, un sentimiento inexplicable e inaudito que hace que puedas rozar el cielo con los dedos, que puedas volar sobre el Everest o sumergirte en el mar muerto. Y son esos momentos en los que te das cuenta que merece la pena seguir a delante, que merece la pena ser felices y disfrutar siempre de la vida.
La gente está obsesionada con buscar un acompañante para siempre, no se dan cuenta que es absurdo, eso no lo decides tú, lo decide la vida. Aprende primero a valorarte y a quererte. Aprende a estar solo, a entenderte tu mismo y observar cada una de tus peculiaridades. Observa cada poro de tu piel, acepta cada uno de tus defectos. Aprende a disfrutar sin necesitar a nadie a tu alrededor, a no buscar a nadie cuando entras a casa, no esperar a nadie para contarle tus días, a no suponer que siempre encontrarás una respuesta. Aprende a ser feliz contigo misma. Se necesita estar solo para poder estar bien acompañado, necesitas haber probado la libertad para compartirla con alguien. Y que si cumples todo esto la próxima vez que ames, amarás mejor, con más fuerzas, más ganas y amando cada parte de esa persona. Que no tienes que buscar nada, que eso llega solo, y sino llega pues tampoco pasa nada, sabrás ser feliz contigo misma. Fotografía: Paco Vallejo Be happy
Me guatas :)
ResponderEliminar