Y te vas... como quien no necesita aire para respirar o agua para beber, te vas como una estrella fugaz y ahora más que nunca pienso que no volverás. No por ti, no por mi, simplemente por nosotros... el corazón se me rompe como un cristal que cae al suelo y se desvanece como una lágrima que cae al mar, como un suspiro en pleno centro de la ciudad. Quizás nos equivocamos o quizás lo que nos frenó a vivir esto fue el miedo, ese miedo que finalmente ha acabado con nosotros de la manera más triste y sigilosa... quitándonos eso que antes era nuestro... la ilusión, esa ilusión que nos hacía pegar saltos de felicidad, la que nos hacía sonreír solo con mirarnos, la que nos daba esos escalofríos solo de pensar algo nuestro. Y hoy te vas, como quien no necesita aire para respirar o agua para beber.
La gente está obsesionada con buscar un acompañante para siempre, no se dan cuenta que es absurdo, eso no lo decides tú, lo decide la vida. Aprende primero a valorarte y a quererte. Aprende a estar solo, a entenderte tu mismo y observar cada una de tus peculiaridades. Observa cada poro de tu piel, acepta cada uno de tus defectos. Aprende a disfrutar sin necesitar a nadie a tu alrededor, a no buscar a nadie cuando entras a casa, no esperar a nadie para contarle tus días, a no suponer que siempre encontrarás una respuesta. Aprende a ser feliz contigo misma. Se necesita estar solo para poder estar bien acompañado, necesitas haber probado la libertad para compartirla con alguien. Y que si cumples todo esto la próxima vez que ames, amarás mejor, con más fuerzas, más ganas y amando cada parte de esa persona. Que no tienes que buscar nada, que eso llega solo, y sino llega pues tampoco pasa nada, sabrás ser feliz contigo misma. Fotografía: Paco Vallejo Be happy
Comentarios
Publicar un comentario