Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2015
Eso me dijeron un día... y muy ingenua de mí decidí confiar en las personas y darles siempre la veracidad, no quise ver que la maldad existe, que nunca se es tan bueno como se dice y que siempre te harán daño, ya sea de una forma o de otra. Y es que eso me dijeron un día, que cuando el río suena, agua lleva.

Si solo con tus dedos sabía despertar

¿Qué has hecho con mi vida? Si yo no sé vivirla si no estás ¿Qué has hecho con mis manos? Si solo por tu cuerpo saben volar ¿Qué has hecho con mi voz? Si solo por tu amor puedo cantar ¿Qué has hecho con mi vida? Sin ti me falta el aire al respirar ¿Qué has hecho con mis ojos? Sin ti solo se acuerdan de llorar ¿Qué has hecho con mi piel? Si solo con tus dedos sabía despertar  Eva Ruiz, " Qué has hecho con mi vida"  

Esta vez ganaste tú

Se te olvidó enseñarme que tu también mentías, que no todas tus palabras eran cierta, que ni eras tan bueno ni sabio. Se te olvidó decirme que un día me olvidaría y que tus me tendrás siempre eran mentiras. Pero hoy caminaré con la cabeza al frente aunque me duela el despertarme y no tenerte. Se te olvidó decirme que esto no sería para siempre, que esto moriría.
Supongo que nadie elige de quién ni cuando se enamora, que no se puede evitar sentir dolor, que no se pueden olvidar los momentos vividos. Supongo que cuando las lágrimas caen son porque hay dentro algo que no puede evitar hacer daño. Nunca pensé que el destino se volviese y mucho menos que fuera de esta manera. Jamás pensé que tu me fallases de esta forma. Ahora entiendo muchas cosas que en su momento no podía comprender. Quizá no sea pronto, pero para mí y para gritarlo lo es. Cada uno recibe lo que se merece y voy a confiar en eso, voy a coger fuerzas y a no dejar que ni tu ni nadie pueda conmigo.

Volvería para volver a ser.

Y es cierto que volvería a vivir todo lo pasado, volvería a llenarme de tanta verdad, a darle vueltas a la vida y a todo por miedo al fracaso, volvería a caer y volvería a acariciar la derrota para con ello levantarme con mucha más fuerza. Siempre quise vivir rápido, sin pensar demasiado, dejando que pasen las cosas porque sí. A veces me fallé pero otras muchas acerté, aunque me equivoqué jamás cambiaría mis decisiones. No he temido a la tristeza ni si quiera a la pérdida. A pesar de que el miedo siempre ha estado presente yo he seguido ahí, junto a él, volando en este paraíso. Y quién sabe, puede que al final todo salga bien.

Que nuestras ganas de vivir sean un volcán

Y hoy me he levantado pensando en tus abrazos Buscando una sonrisa que me nuble los fracasos Que nadie nos reproche que no lo hemos intentado Que caiga ya la lluvia y deje el asfalto mojado Hoy me he levantado cantándole a los vientos que el mundo gira en torno a lo que decidamos todos y todos encontramos un motivo para ser al menos esta noche mejor de lo que fuimos ayer No queda nada que perder Aunque nos cueste igual que ayer Sonríe una y otra vez El tiempo solo borrará lo que no pesa de verdad Que nuestras ganas de vivir sean un volcán Voy brindar por lo que fui Por el presente y lo que queda por hacer Aprenderé a decir que si cuando siempre dije no Está permitido equivocarnos. Pablo Alborán, "Está permitido"

Bienvenido AGOSTO con un buen toque de felicidad!!

Como las alas de una mariposa en pleno vuelo, como una estrella fugaz, como el polvo de hadas, como el caminar de un gigante, como los sueños mismos, la felicidad viene y va. Aprovecha cada segundo y sonríe, da igual con quien, da igual donde, da igual por qué, simplemente sonríe, sonríe le a la vida. Solo esa es la verdadera fórmula para ser feliz, para contagiar la felicidad, para disfrutar la vida. Aprovecha las oportunidades que te da el destino y no te limites a lo que tienes planeado, improvisa, construye y destruye, ríe, llora, ama, salta, canta, baila... pero sé siempre feliz.
Quizá no todo en la vida este basado en pensar y actuar, a veces es mejor sentir y dejarnos llevar. Luchar por lo que se quiere, recordar a la vida que seguimos aquí, viviendo, sonriendo a pesar de las adversidades, intentando superarlo todo, buscando ese rayito de luz que nos guíe a través del difícil sendero de la vida. Pero cuando lo encuentras, oh, no se puede explicar la sensación que se siente, no se puede explicar lo vivos que llegamos a estar entonces, la fuerza que encontramos, un sentimiento inexplicable e inaudito que hace que puedas rozar el cielo con los dedos, que puedas volar sobre el Everest o sumergirte en el mar muerto. Y son esos momentos en los que te das cuenta que merece la pena seguir a delante, que merece la pena ser felices y disfrutar siempre de la vida.