Temido septiembre, pórtate bien.
Eres temido por muchas personas, porque tú sí marcas el principio de todo, dejamos a enero en un lado y realizamos nuestros propósitos para este nuevo año, tras un intenso verano todo termina, marcamos el comienzo de nuevas metas, objetivos... desechamos papeles, objetos, ropa e incluso personas que pensamos que ya no nos aportarán nada en esta nueva etapa. Aunque duela decirlo, y más hacerlo, la vida es así. Con septiembre llegan nuevos principios, aventuras, momentos. Convertimos nuestro verano en recuerdos, algunos buenos, otros no tanto y otros simplemente los olvidaremos.
Querido septiembre, sorpréndeme.
Tenía ganas de ti, simplemente porque traes cambios, necesarios. Eres ese mes en el que la gente se cambia el color de pelo y comienza la dieta. Porque seamos sinceros, la dieta en enero sirve de poco. Ese mes de reencuentros o de nuevas personas. Vienes con aire fresco, con ganas de comerte el mundo, refrescas el aire, nos das unos días más de verano y poco a poco nos vas llevando a finalizar el año.
Es así, se acabaron los días de piscina, de playa, se fueron las noches de calor en un terraza tomando algo fresco. Llegarán los días en los que salir y echarte una chaquetilla por "si refresca". Vamos despidiéndonos de los helados y de los amigos que se marchan fuera a estudiar o a trabajar.
Pero lo más importante, le decimos hola a nuestros nuevos proyectos. Querido septiembre, pórtate bien.
Eres temido por muchas personas, porque tú sí marcas el principio de todo, dejamos a enero en un lado y realizamos nuestros propósitos para este nuevo año, tras un intenso verano todo termina, marcamos el comienzo de nuevas metas, objetivos... desechamos papeles, objetos, ropa e incluso personas que pensamos que ya no nos aportarán nada en esta nueva etapa. Aunque duela decirlo, y más hacerlo, la vida es así. Con septiembre llegan nuevos principios, aventuras, momentos. Convertimos nuestro verano en recuerdos, algunos buenos, otros no tanto y otros simplemente los olvidaremos.
Querido septiembre, sorpréndeme.
Tenía ganas de ti, simplemente porque traes cambios, necesarios. Eres ese mes en el que la gente se cambia el color de pelo y comienza la dieta. Porque seamos sinceros, la dieta en enero sirve de poco. Ese mes de reencuentros o de nuevas personas. Vienes con aire fresco, con ganas de comerte el mundo, refrescas el aire, nos das unos días más de verano y poco a poco nos vas llevando a finalizar el año.
Es así, se acabaron los días de piscina, de playa, se fueron las noches de calor en un terraza tomando algo fresco. Llegarán los días en los que salir y echarte una chaquetilla por "si refresca". Vamos despidiéndonos de los helados y de los amigos que se marchan fuera a estudiar o a trabajar.
Pero lo más importante, le decimos hola a nuestros nuevos proyectos. Querido septiembre, pórtate bien.
Be happy

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