Momentos en los que te supera todo, se te hace pesada la espera, se te hace largo el día y solo quieres dejar ese dia aparte y pasar al siguiente. Días que desearías que todo fuera diferente, que todo cambiase en un parpadear. Días que estas mal, a veces sabes el por qué, otras ni si quiera eso.. Días que prefieres no salir de casa, que prefieres quedarte bajo las sábanas. Pero que llega una persona que te dice vamos y decides hacer caso y salir. Porque nadie es perfecto, y nadie tiene todos los días buenos.
La gente está obsesionada con buscar un acompañante para siempre, no se dan cuenta que es absurdo, eso no lo decides tú, lo decide la vida. Aprende primero a valorarte y a quererte. Aprende a estar solo, a entenderte tu mismo y observar cada una de tus peculiaridades. Observa cada poro de tu piel, acepta cada uno de tus defectos. Aprende a disfrutar sin necesitar a nadie a tu alrededor, a no buscar a nadie cuando entras a casa, no esperar a nadie para contarle tus días, a no suponer que siempre encontrarás una respuesta. Aprende a ser feliz contigo misma. Se necesita estar solo para poder estar bien acompañado, necesitas haber probado la libertad para compartirla con alguien. Y que si cumples todo esto la próxima vez que ames, amarás mejor, con más fuerzas, más ganas y amando cada parte de esa persona. Que no tienes que buscar nada, que eso llega solo, y sino llega pues tampoco pasa nada, sabrás ser feliz contigo misma. Fotografía: Paco Vallejo Be happy
Muy cierto! Menos mal que siempre existe esa persona que te ayuda a salir (:
ResponderEliminarPues sí, existen personitas que son como salvadores para esos días :)
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