Ella no era mala, ni si quiera una roca. No tenía un corazón de hielo, simplemente una coraza. Tenía el corazón manchado de dolor. Era todo un montaje, una ficción que ella montaba en su cabeza, pensaba que todo el mundo era así y los rechazaba uno por uno dejando ver una persona que no era. Pero lo cierto es que la jugada le estaba saliendo bien, protegía su corazón. Evitaba las heridas y el llanto, la ira y la nostalgia. Evitaba que jugaran con su órgano más preciado. Aún así ella fallaba en algo, seguía recordando, con amor y con dolor. Los recuerdos son realmente peligrosos y ella lo sabía, por eso no quería volver a tener recuerdos tristes y se esforzaba por evitarlos, pero era difícil, la Tierra es solo una y ambos estaban en el mismo planeta. Ella escondía su fragilidad y nadie entendía la locura que vivía. Be happy.